LEISHMANIOSIS

LEISHMANIOSIS

La leishmaniosis canina es una enfermedad vectorial causada por protozoos del género Leishmania que afecta a perros en todos los continentes, excepto en Oceanía, y que también puede ser transmitida a los humanos por la picadura de mosquitos-flebótomos infectados. Así, en la Unión Europea, por ejemplo, en España, se siguen diagnosticando anualmente casos de leishmaniosis humana.

Por su parte, la leishmaniosis humana tiene una epidemiología compleja y muchos animales domésticos, como el perro, y salvajes, como los conejos y las liebres, actúan como reservorios. En este sentido, el perro no puede contagiar directamente la enfermedad a una persona, pero si el perro está infectado hay más  probabilidades de que el mosquito (flebótomo) se infecte y que, en el entorno del perro, pueda transmitir la infección si pica a una persona. Pero no hay que ser alarmistas, es una enfermedad que es muy difícil que se transmita del perro a las personas que conviven con él y solo es necesario vigilar más estrechamente a los niños más pequeños o a las personas con inmunidad deprimida que convivan con el animal infectado.

SÍNTOMAS

La leishmaniosis es una de las enfermedades más polimórficas que existen, es decir, que la sintomatología que produce es muy variopinta. La sintomatología cutánea es la más frecuente, aunque cada vez se ven más casos con otro tipo de signos clínicos e incluso, perros infectados con leishmaniosis sin signos clínicos. Por ello, es importante que los veterinarios informen a los propietarios sobre las características de esta enfermedad y los animen a realizar pruebas al menos una vez al año con objeto de determinar si el perro ha sido infectado y, en tal caso, poder realizar el tratamiento adecuado lo antes posible.

DIAGNÓSTICO

La variedad de signos clínicos que puede presentar la enfermedad hace de la leishmaniosis una de las enfermedades más difíciles de diagnosticar. En este sentido, “el diagnóstico definitivo es encontrar el parasito”, ya que hoy en día podemos encontrar perros infectados clínicamente sanos.

Por ello, es necesario que el veterinario cuente con toda la información posible por parte del propietario, saber si ha estado expuesto al mosquito, si ha viajado a zonas endémicas, y a la mínima sospecha, hacer una serología cuantitativa (PCR cuantitativa) y análisis complementarios.

CURACIÓN

A diferencia del caso en humanos, a día de hoy no hay evidencias científicas que permitan afirmar que existe curación definitiva de la leishmaniosis en los perros, entendiéndose como la eliminación completa del parásito. El tratamiento actual de la leishmaniosis canina conduce a una mejoría clínica notable y rápida, y tras el tratamiento el perro puede no mostrar ningún síntoma de la enfermedad. Sin embargo, es importante señalar que difícilmente se llegará a eliminar por completo el parásito del organismo, quedando el perro como portador asintomático o con la posibilidad de que la enfermedad se reactive en el futuro.

Por ello, en perros infectados y tratados, es fundamental realizar un seguimiento mediante pruebas laboratoriales.

LA VACUNACIÓN ES IMPORTANTE

Es extremadamente raro ver perros bien vacunados enfermos de leishmaniosis. Y es que, el papel de la vacuna es el de reforzar el sistema inmunitario del perro para que, en el caso de infección por la picadura del mosquito que le inocula el parásito Leishmania, el perro esté preparado para desarrollar una respuesta inmune eficaz y evitar el desarrollo de la enfermedad y de sus síntomas.

En este sentido, es muy importante que las vacunas se apliquen de forma correcta, ya que se tienen que administrar a los perros cuando aún no están infectados de leishmaniosis y no han desarrollado anticuerpos, es decir, cuando el animal es seronegativo. Para saber con certeza que el perro no ha sido infectado, es necesario hacerle una valoración y análisis correctos previamente a la vacunación

De esta manera, por lo general, es muy raro que un perro bien vacunado, cuando tras el análisis correspondiente se ha visto que no estaba infectado, desarrolle leishmaniosis. Aun así, existe la posibilidad de que los perros vacunados desarrollen la enfermedad, pero en cualquier caso, los animales vacunados “tienen enfermedades más moderadas que aquellos que no lo están”.

Otros elementos de prevención que resultan eficaces al reducir las posibilidades de que el mosquito pique al perro, son los collares repelentes y las pipetas. Por lo tanto, vacunando y protegiendo a los perros para que estos no enfermen de leishmaniosis, se protege también a las personas, ayudando a controlar esta zoonosis.

Fuente: https://www.animalshealth.es/profesionales/la-prevencion-la-mejor-arma-contra-la-leishmaniosis-canina-y-humana

Publicado en 18/12/2018 Home, Can Colome, Perros 107
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